¿Qué es la libertad?

on Martes, 11 Noviembre 2014. Posted in Psicología del Trading

El término libertad es un término amplio.

educacion-financiera

La Real Academia Española le asigna la friolera de doce significados distintos. Doce, un número por cierto muy relacionado con el tiempo. Un año tiene doce meses y las manecillas de un reloj giran alrededor de esta cifra. No podemos negar que la libertad está relacionada con el tiempo, pero también lo está con el dinero y la felicidad. De George Soros aprendí que aunque lo intentemos, la realidad es demasiado compleja como para querer explicarla de forma precisa mediante una simplificación. Se puede simplificar y de hecho es necesario, al menos desde mi forma de ver las cosas.

Que lo diga George Soros no quiere decir que deba ser estrictamente así, de hecho si no aceptásemos la mera posibilidad de estar equivocados no podríamos ser libres. Ser libre puede ser amar a alguien, para otros al contrario, amar a alguien puede ser una cárcel. A otros lo que les hace libres es el conocimiento, otros sin embargo, interpretan el conocer como una restricción de la libertad porque saber demasiado puede, en última instancia, preocuparnos más de lo que debiéramos. Ser libre podría bien consistir en no pagar impuestos, invertir el tiempo en nuestro hobbie o que nuestros padres no nos dijesen hora para volver a casa después de una fiesta. La libertad puede, para algunos, comprarse aunque para otros la libertad sería no preocuparse del dinero. Discutirlo sería en vano si no atendemos al significado que cada cual le asigne al concepto. La libertad es exclusiva de cada uno y es que no hay mejor forma de ser libre que pensar por uno mismo.

Tiempo

Pasamos la vida mirando como se mueven las agujas del reloj, escuchando la campana del colegio para entrar a clase o para salir al patio, miramos impacientes nuestra muñeca para saber el tiempo que nos queda para ser libres. Libres digo porque solemos considerarnos esclavos de nuestro trabajo, de nuestras obligaciones. El tiempo, escribió Aitor Zárate, es el activo más valioso que tenemos. Todos queremos tiempo, tiempo para hacer lo que nos gusta, es decir, para hacer lo que nos hace felices. Pero a pesar de que todos queremos tiempo no sabemos gestionarlo. Gestionar es una palabra quizás demasiado fría para referirse a un término, que tal como hemos citado anteriormente, es tan valioso. Cuando hablamos de gestión parece ser que entendemos que por el mismo hecho de estar sometidos a una gestión dejamos de disfrutar del tiempo. No lo veo así.  Gestionar, aprovechar, no desperdiciarlo, llámenlo como quieran pero recuerden que tal como dijo José Luis Sampedro: “El tiempo no es oro, el oro no vale nada, el tiempo es vida”.  Tener tiempo nos hace libres, pero ¿en qué sentido? Podríamos pensar que alguien que trabaja horas diarias lejos de ser libre es un esclavo pero ¿Es también un esclavo si disfruta de su tiempo? Muchos matices para cada caso que cada uno debe reflexionar respecto al tiempo. Para mi la libertad (en relación al tiempo) es disfrutar de cada segundo de vida. Ser libre, al final, si hablamos de tiempo, para mi significa disfrutar de las 24 horas del día desde que me levanto hasta que me acuesto sin olvidar las horas de sueño.

Felicidad

Se puede disponer de tiempo y a la vez ser infeliz. La salud, la familia, la amistad, de nuevo muchas variables a tener en cuenta para definir un término como la libertad en relación con la felicidad. De nada o de poco sirve el tiempo si no tienes con qué o con quién compartirlo pero menos sirve si aún teniendo aquello o a aquellos no tienes tiempo para disfrutarlo con ellos. Como dijo algún anónimo: “Lo importante es ser feliz”. Ante eso nada podemos discutir. Recuerdo cuando hace unos días puse un tweet que dictaba: “Si la felicidad pudiese comprarse carecería de valor”. Tenía y tiene su sentido si atendemos a la finalidad y espíritu de la frase. Quiere decir, que valoramos tanto estar felices porque no es algo que se pueda adquirir así por así, no podemos ir a un supermercado y comprar felicidad. Podemos comprar, eso sí, cosas que nos hagan felices pero curiosamente es aquello que no se puede adquirir con dinero lo que a menudo más felices nos hace. El amor de un padre o de una madre, eso no se puede comprar. Podrían alegar en mi contra que se puede “comprar”, comprando cosas que les hacen felices a esas personas. Aquí entra el dinero, pero más que el dinero yo diría el tiempo. Invertimos nuestro tiempo en ganar dinero y yo hace mucho que deje de mirar las cosas por su valor monetario para empezar a mirarlo por su valor temporal. Si una persona gana diez euros cada hora y quiero comprar un televisor de 100 euros el televisor no le cuesta 100 euros, sino diez horas. No es la mejor forma, ni siquiera la correcta, es la mía y por supuesto, la de otras personas que al igual que yo compartan la Filosofía K. Ser libre, decía antes, es para mi disfrutar del tiempo y lo mismo es, por tanto, decir que para mi ser libre es ser feliz pero es que es imposible ser feliz si no se disfruta del tiempo. Al menos hasta ahí alcanza mi opinión.

Dinero

Por último, comentar el dinero. La tan ansiada libertad financiera que tantos persiguen y que tan pocos consiguen. Mucho se discrepa también de este último concepto. ¿Qué significa ser libre financieramente? Para algunos la libertad financiera es el poder de hacer dinero gracias a sus habilidades y/o conocimientos, para otros es disponer del suficiente dinero como para poder evitar invertir tiempo en conseguir dinero para vivir y hace lo que a cada uno le gusta y para aquellos ser libre financieramente es dedicarse a lo que le gusta y encima cobrar por ello. Cuando hablo de dedicarse a lo que una persona le gusta no me refiero necesariamente a que sea independiente, se puede trabajar para una organización y sentirse libre. Quizás por saber que la empresa depende de ti o porque te sientes a gusto haciéndolo o incluso porque sabes que aunque el día de mañana te echasen habría diez mil empresas tocando a tu puerta para demandar tus servicios. Me encanta el dinero, me apasiona el dinero pero honestamente diré también que no estoy en el mercado por dinero, estoy en el mercado porque me apasiona este mundo pero de la misma manera que no estoy por dinero, sino por pasión, una vez que he descubierto que es algo que me apasiona tanto que podría hacerlo incluso si me pagas en un sueldo paupérrimo, mi meta es hacer cuanto más dinero mejor por dos cosas. La primera porque si disfruto haciéndolo cuanto más dinero gane mejor aunque claro está no es algo que me preocupe excesivamente. Y la segunda porque ganar mucho dinero implicaría que hago muy bien mi trabajo. Al margen de esto, ya que no he escrito este post para hablar de mercados, me gusta pensar que no es el dinero lo que me hace libre, de hecho a menudo nos hace esclavos del mismo. Es el tiempo y la felicidad por hacer algo la que nos hace libres porque si somos capaces de hacer algo que nos hace felices y además tenemos tiempo podremos conseguir algo de dinero pero dudo que sea al revés. En contra de mi pensamiento podría proponer el de mi mejor amigo, Alberto. Él afirma que se ríe de aquellos que dicen que el dinero no da la felicidad: “Si tú quieres una moto y lo que te hace tremendamente feliz es tener una moto, entonces el dinero te da la felicidad porque para comprarte esa moto necesitas dinero”. Tiene su parte de razón y su forma de pensar no es ni más ni menos válida que la que yo expongo, es simplemente una forma diferente.

He dejado sin comentar libertades como la política, la de pensamiento, la de expresión pero no quería hacer un artículo demasiado extenso pero como conclusión personal diré que la libertad por muchas definiciones que le pongamos es libre, y nunca mejor dicho, para cada uno. Cada uno define, según su filosofía de vida que es aquello que le hace libre o que es aquello que restringe su libertad.

Fuente: http://www.laciudaddeltrader.com/que-es-la-libertad/

 

Deje un comentario

Estás comentando como invitado.